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El té, la bebida más antigua elaborada por el hombre, está hecho a partir de hojas de Camellia sinensis
El aceite obtenido de las semillas de algunas especies de camelia es uno de los más saludables del mundo

La camelia, que engalana toda la provincia de Pontevedra y As Rías Baixas, es mucho más que una preciosa planta decorativa. Sus propiedades son muy diversas, y sus usos, amplios y variados. El té, una bebida universal, se elabora desde hace cinco mil años a partir de hojas conocidas en China y Vietnam con el nombre de chá, en realidad Camellia sinensis. Además, el aceite obtenido a partir de las semillas de algunas camelias es el más saludable del mundo, con beneficios similares e incluso superiores a los del aceite de oliva, según explica en un detallado artículo la experta Carmen Salinero, presidenta de la Sociedad Española de la Camelia. Jabón, champú, cosméticos, quitaesmaltes y medicinas tienen también como base este aceite obtenido de las semillas de algunas especies de este género botánico tan extendido en As Rías Baixas.

El té

El té es la bebida más antigua preparada por el hombre. Su consumo en China se remonta al año 3.000 a. C., impulsado por el emperador Shen Nung; y la primera publicación conocida sobre métodos de cultivar, elaborar y tomar el té en Asia data del 300 d. C. Algunos documentos en el siglo VIII acreditan la costumbre de beberlo en Japón. En el siglo XII ya se había extendido a Corea, y cien años después se consumía en Filipinas, Java e India. El salto a Europa no se produciría hasta el siglo XVI, con el colonialismo primero portugués y después español. En Inglaterra hay referencias al té en 1615, explica Salinero.

Todos los tipos de té proceden de la misma planta, aunque el proceso para obtener esta bebida a partir de las hojas de Camellia sinensis puede dar lugar a cuatro tipos de té: blanco, verde, semifermentado y negro. A lo largo de la historia se fue modificando el modo de preparación. La elaboración como infusión, mediante el añadido de agua hirviendo sobre las hojas y agitando con una vara de bambú, se implantó durante la dinastía Ming (de 1368 a 1644). En periodos anteriores se obtenía, primero, mediante decocción de hojas enteras y maceradas hervidas en leche y, después, machacando las hojas prensadas en pastillas hasta lograr un polvo fino que se removía con agua hirviendo hasta producir un líquido espumoso.

La tradicional bebida, calificada por Lao Tse –padre del Taoísmo– como el "elixir de la inmortalidad", es, además, muy saludable, y sus múltiples beneficios van desde el cuidado bucal hasta la prevención de distintos tipos de cáncer (páncreas, próstata, colon, esófago y boca), enfermedades cardiacas, apoplejías y colesterol.

Aceite

El aceite de camelia se utiliza con varias finalidades, desde la culinaria hasta la cosmética y terapéutica. Su sabor y aroma como producto para la cocina son ligeramente similares a los del té. La obtención se realiza mediante el prensado en frío de las semillas de la planta. Las especies que producen más aceite y de mejor calidad son Camellia oleífera, C. japónica y C. sasanqua; en China se obtienen cerca de 200.000 toneladas de semillas de camelia al año.

El aceite de camelia, que empezó a ser consumido desde la dinastía Sui en China (600 a. C.), es rico en vitaminas A, B, D y E, y, aunque sus propiedades son muy similares a las del aceite de oliva, los beneficios son aún mayores debido, entre otros factores, a la presencia de ácidos araquidónico y mirístico.

Cosméticos

La alta concentración de ácidos grasos confiere al aceite de camelia una importante utilidad también como cosmético, ya que ayuda a restablecer la elasticidad y suavidad de la piel. La camelia es hidratante, nutritiva o regeneradora y puede utilizarse en pieles sensibles o con problemas como dermatitis o psoriasis, por ejemplo. Destaca, incluso, como protectora de cabello y uñas. Además, regula la secreción sebácea, desbloqueando poros e hidratando la piel, previniendo así la formación de granos. Estas cualidades hacen que diversas marcas de la industria cosmética empleen el aceite de camelia en la elaboración de cremas, champús y esmaltes de uñas.

La camelia está en los jardines pero también forma parte de nuestra vida diaria.