Ruta de los monasterios
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Santa María de Oia

Santa María de OiaSanta María de Oia

Cuando las rías gallegas van quedando al norte y la costa rectilínea se parece más a la portuguesa, encontramos el municipio de Oia, con su monasterio al borde del mar, protagonista de algunos acontecimientos de defensa contra la piratería atlántica. Allí rompen las olas con estrépito, sobre todo en los días invernales y ventosos; allí la soledad es distinta que en las fragosidades del interior. Este lugar parece haber sido elegido por los monjes como antítesis de la placidez; más bien como metáfora de la furia divina ante el pecado, representada en las gigantescas olas.

Algunas fuentes hacen referencia a la fundación del monasterio de Oia a principios del siglo X; menos clara está la idea de que ya podía haber algún tipo de vida monacal en época de Martín de Dumio (s. VI). Con el paso del tiempo los dominios de este monasterio se extendieron por la costa donde se encuentra el municipio homónimo y las comarcas de Vigo, O Condado, O Morrazo y O Baixo Miño.

Las épocas de bonanza económica se sucedieron a las de crisis, consecuencia del decaimiento del comercio debido a las guerras con Portugal, siglo XVII, a las malas cosechas o a la mala administración, coincidiendo generalmente con los mandatos cortos de los abades, que se concentraron entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, poco antes de la desamortización y desalojo de los monjes.

Santa María de OiaVista aérea
Santa María de OiaFachada de la iglesia

A principios del siglo XX, con el fin de la monarquía portuguesa y la expulsión de los jesuitas de Portugal, estos se hicieron con el monasterio (no a título de propiedad, sino mediante el pago de una renta) y fundaron allí un colegio como el que tenían en Pontevedra, Santiago de Compostela o Verín. Durante la II República española se consideró que los jesuitas no reunían, como congregación religiosa, las condiciones de acatamiento a la Constitución por su obediencia preferente al papa y fueron expulsados, desapareciendo entonces el colegio.

El interior del templo es de una solidez extraordinaria, destacando las bóvedas con nervaduras que forman ricas filigranas decorativas. La nave central está compuesta por arcos apuntados y la plementería se esconde bajo una capa de cal.

Santa María de OiaClaustro Reglar o de las Procesiones
Santa María de OiaInterior de la iglesia

Uno de los claustros del monasterio es una obra maestra de cantería, con arcos de medio punto que permiten asomarse al patio central y bóvedas nervadas que arrancan de elegantes ménsulas. Otro de los claustros es conocido como “exterior” porque apenas está cerrado por un muro desmochado. Lo que en su momento fue el patio es hoy un conjunto de hierbajos y sus muros están muy transformados, pues los vanos de uno y otro no guardan orden alguno.

Hoy el monasterio y sus dependencias son propiedad privada y se han barajado varios proyectos para dedicarlo a algún negocio, sin que se haya concretado nada hasta el momento.

El Monasterio de Santa María de Oia fue declarado Monumento Nacional por Decreto el 3 de junio de 1931.