Unha viaxe polo nadal
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Santa María de A Armenteira, Meis

Ésta es la historia de un monasterio de leyenda.

Un noble del siglo XII, Ero de A Armenteira, pidió intercesión a la Virgen María para tener descendencia, quien en un sueño le dijo que era voluntad de Dios que tuviese muchos hijos espirituales. Así pues, Ero decidió fundar el cenobio de Santa María de A Armenteira, del que fue abad durante 26 años.

Al monje le intrigaba saber cómo era el paraíso; y ya en edad avanzada salió a caminar por el bosque. En su paseo quedó embelesado por el canto de un pájaro y se sentó a escucharlo bajo un árbol. Allí pasaría los siguientes 300 años antes de volver al monasterio, creyendo que sólo habían transcurrido unas horas. Tras hablar con los monjes se enteró de lo que había ocurrido y murió allí mismo. La leyenda de san Ero está recogida en las cantigas de Alfonso X, el Sabio.

El cenobio que este santo fundó en una de las laderas del monte Castrove, en pleno corazón de la comarca de O Salnés, sigue en pie nueve siglos después, majestuoso. Su iglesia, de estilo románico gallego con transición al gótico, es un tesoro de los siglos XII y XIII. El claustro, con sus seis arcos de medio punto en cada ala, respira calma y espiritualidad.

La vida cisterciense se restauró en A Armenteira en 1989 con la llegada de una comunidad de monjas procedentes de Navarra. Allí se dedican a la vida de oración y trabajo, regentan una hospedería y venden jabones artesanos fabricados con productos naturales.

Armenteira
Pájaro, Gremio de artesanos de Lauscha, Alemania