Se trata de un pequeño y discreto templo barroco, del que destaca su exterior, porque su fachada conserva la puerta de arco adintelado, un antiguo atrio ya desaparecido.
La Iglesia de San Juan de Tirán es de estilo románico, posiblemente del s. XIII, ya que su decoración denota una época tardía, de transición al gótico.