No hay mejor manera de conocer un lugar que callejeando entre su historia, Vilagarcía de Arousa se presta a caminar y observar su conjunto urbano, donde las plazas son las que dan vida a esta ciudad arousana.
La construcción actual está erguida sobre una antigua torre medieval, pero en los convulsos años del siglo XV donde el poder feudal estaba en deterioro debido a las revueltas con los campesinos por las presiones fiscales a las que estaban sometidos. A finales del siglo XV el Pazo-Torre de Sobrán era una ruina.
Pazo gallego del siglo XVI ubicado en Ribadumia y pertenece desde siempre a la misma familia: Lobeira y Casas, de ahí que la estructura se mantenga en perfecto estado.
A la entrada del Monasterio de Carboeiro, desciende un camino empedrado hasta el río Deza. Se trata de un camino secular que nos dirige a un puente también centenario: Ponte do Demo