Se trata de un pazo del siglo XVIII construido como torre fortaleza para frenar tropas francesas durante la invasión napoleónica en tierras del Condado del Tea.
La casa de Barro, también conocida como Casa de la Inquisición o Torre de Sequeirós está ligada a las familias Gil y Araújo, es buena prueba de un pasado lleno de riqueza arquitectónica.