Cabecera experiencia

Lamprea: vampiro en el agua, manjar en la mesa

Buscador
Disfrutar con...
Icono Pareja Pareja Icono Grupo Grupo Icono Solo Solo Icono Familia Familia
Cuándo ir...
Icono Primavera Primavera
Dónde...
Icono Interior Sur Interior Sur
Uno de los peces más primitivos de la Tierra surca las aguas del río Miño desde el océano para desovar y morir. Su cuerpo gelatinoso y su peculiar boca circular en forma de ventosa podrían llevar a engaño sobre su sabor, pero la lamprea es un preciado manjar al que la localidad pontevedresa de Arbo lleva rindiendo homenaje, a finales del mes de abril, desde 1961. La fiesta fue declarada el año pasado de Interés Turístico Nacional.

Miles de leyendas circulan sobre esta reliquia gastronómica, que ya existía hace 500 millones de años. Nace en el río, migra al mar —donde habita a grandes profundidades— y remonta el curso fluvial al final de su vida. El Miño, en los 30 kilómetros entre Crecente y Salvaterra de Miño, está jalonado por hasta 400 pesqueiras, antiguos muros de piedras con los que los pescadores capturan a este vampiro del agua sin mandíbulas que se alimenta de la sangre de otros peces a través de su boca de ventosa.

Arbo recibe a 30.000 comensales a finales de abril para exaltar este pescado tan poco agraciado como exquisito. La fiesta va ya por su 57.ª edición y en ella se sirven 600 kilos de lamprea en 5.000 raciones. Los ejemplares se pescan de forma artesanal, y un distintivo permite conocer la fecha de la captura y el nombre de la pescadora o pescador. En los últimos años se han recuperado las recetas tradicionales, y la principal forma de cocinarla es á arbense, en cazuela de barro guisada en su propia sangre con arroz blanco y pan tostado. Pero hay muchas más: seca, rellena, a la brasa, con tirabeques, en empanada, con arroz, con ensaladilla...

El escritor Álvaro Cunqueiro, una autoridad en la gastronomía gallega, muestra en su obra Viajes y yantares por Galicia un auténtico tratado sobre la lamprea con todas las formas de preparación posibles. El intelectual mindoniense sostenía que una de las imágenes del Pórtico de la Gloria degusta empanada de este sabroso pescado.

Entre los grandes eventos gastronómicos populares de Galicia sólo la Fiesta del Albariño de Cambados (1953) y la del Vino de O Condado de Salvaterra de Miño son más antiguas que la Fiesta de la Lamprea de Arbo. En su nacimiento tuvo un especial protagonismo Alfonso Vázquez Martínez, ex director del instituto de bachillerato de Ourense, a quien corresponde, en parte, la iniciativa de impulsar el primer Día de la Lamprea, en abril de 1961, que venía acompañado de un concurso literario. En sus inicios la fiesta consistía en una comida oficial organizada por el Ayuntamiento en un restaurante local y la lamprea se servía acompañada de sábalo y de cabrito estilo San Fins. Los vinos de O Condado regaban las viandas y al final se bailaba la danza do libramento.

La lamprea es un animal casi anfibio, muy valorado antaño por su capacidad de aguantar viva fuera del agua una semana. Este prehistórico pez se consumía ya en un vasto territorio al comienzo de la cristiandad. Los monjes, en época de cuaresma, se abstenían de comerla porque al ser cartilaginosa la consideraban equiparable a la carne.

Arbo se ha ganado a pulso ser la capital histórica de este manjar. Allí fue adquiriendo popularidad su preparación, ya que tras la subida del río Miño el animal llega en perfectas condiciones para su degustación.

A partir de los 90 se incorporó la exposición vitivinícola Arbomostra, y en 1996 empezó a celebrarse la Fiesta de la Lamprea Seca el primer fin de semana de julio, que organizan los restaurantes del municipio y se complementa con un interesante programa cultural y actividades. El plato fuerte se puede degustar también en distintas preparaciones, acompañado por vinos de la comarca, de la Denominación de Origen Rías Baixas.

Disfrutar con...
Pareja Grupo Solo Familia
Cuándo ir...
Primavera
Dónde...
Interior Sur   
Recursos de la experiencia
Recursos de la experiencia
Recursos cercanos
Recursos cercanos