La construcción principal data del año 1771, y se trata de una capilla dedicada al culto de San Bartolomé y San Antonio. Así permaneció hasta el hallazgo de la imagen de la Virgen de la Piedad, que originó el cambio de nombre de esta iglesia que se reconstruyó en el año 1812.
Iglesia de planta basilical de una nave y dos ábsides, en forma de cruz latina, arco triunfal sobre semicolumnas cuadrangulares prácticamente integradas a los muros.
Se trata de un templo de origen románico (s. XII). Reformas posteriores han desencadenado una convivencia de estilos como puede verse en su fachada barroca del siglo XVII.