Este cruceiro está sobre una plataforma cuadrada que se prolonga por un lado hasta la casa de los Vilanova y por el otro cuenta con dos peldaños. También es conocido como Cruceiro de Malvar o de la Casa Grande.
El cruceiro nace de una voluta, con varal cilíndrico que da paso a un capital de estilo románico, con volutas en las equinas, ángeles a los cuatro lados y decoración vegetal.
Pazo Pegullal es un magnífico representante de las casas solariegas que evoca lo mejor del mundo antiguo. Un diseño propio del renacimiento italiano que busca el equilibrio de lo clásico.
El cruceiro se asienta en una plataforma de planta cuadrada con tres escalones actualmente semienterrados, cuenta con un pedestal cúbico de aristas rebajadas, que da paso al varal octogonal. En el anverso de su base, muestra un pequeño bolsillo de ánimas con una escena en la que se muestra a Cristo en la Cruz, a Santa María y San Juan a sus pies.