Esta construcciones que guardan un gran legado cultural, se construían en piedra con forma rectangular, pilón y cubierto. Algunos incluso contaban con fuente para que bebiese el ganado.
Naturaleza, silencio, patrimonio paisajístico y cielos estrellados se unen en el Mirador del Monte Farelo para ofrecer una experiencia inolvidable, donde la belleza del interior de Galicia se descubre tanto de día como bajo la inmensidad del universo.