Ruta circular marcada por la gran impetuosidad de carballos, castaños y pinos, entre molinos, fuentes y lavaderos que desciende entre arroyos. Claro ejemplo de la transcendencia que el agua tuvo en la vida cotidiana.
Fue construido sobre una pequeña ermita, de nombre Égica, por los discípulos del Maestro Mateo, con una ornamentación estrechamente vinculada a la Catedral de Santiago.
El santuario del Inmaculado Corazón de María, conocido como el Santuario de las Apariciones, y considerado el tercer santuario mariano más importante, está ubicado en la capilla de la antigua casa de la Congregación de Madres Doroteas.