Los primeros datos históricos del templo, en cuanto al periodo medieval se refiere, se remontan a la fundación de un monasterio de monjes, probablemente benedictinos, que figura dependiente del de Celanova (Ourense).
Esta celebración también conocida como Rapa das Bestas del Monte de A Excusa, reúne caballos que viven en libertad con el fin de marcarles, desparasitarles y cortarles las crines.
Se encuentra en la carbelleira de la iglesia de San Fiz de Estacas, y se trata de un cruceiro que nace sobre cuatro escalones de sección cuadrada con base también cuadrada sobre el que asciende el varal de forma octogonal, en el que hay leyendas escritas aunque ya ilegibles en sus cuatro caras.