Casco histórico de Pontevedra

Pontevedra: arte en piedra

El casco histórico de Pontevedra es un ejemplo de accesibilidad y testigo indeleble del esplendor medieval de la ciudad. Soportales, plazas y templos pueblan un intenso recorrido a caballo entre la historia y la modernidad

Pontevedra es una ciudad perfecta para perderse a pie. Su zona antigua fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1951 y todavía conserva vestigios de la etapa de pujanza económica del antiguo puerto y de los siglos de esplendor de la arquitectura hidalga y regional. El mejor punto de partida para conocer la Boa Vila es su Alameda, situada a los pies de las ruinas del convento de San Domingos, que forman parte del Museo Provincial y funcionan como puerta de entrada a un inolvidable paseo a través de los siglos.

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  • Santuario de A Peregrina
  • Ruinas de San Domingos
  • Plaza de A Leña
  • Museo de Pontevedra

El orgullo de la Boa Vila

Santa María A Maior es el orgullo de la ciudad de Pontevedra, además del símbolo de poder del Gremio de Mareantes, que financió su construcción en el siglo XVI. Se trata de uno de los mejores ejemplos del gótico de Galicia y fue declarada BIC en el año 1931. Cornelius de Holanda y Joâo Nobre son los artífices de su espectacular fachada, donde se unen el plateresco y el estilo manuelino portugués. Fue consagrada como basílica en enero de 1962 por el papa Juan XXIII.

 

Las incontables plazas de Pontevedra deben su nombre a los gremios que las ocupaban o las actividades que acogían, como sucede con la plaza de A Leña o con A Ferrería, donde antaño se trabajaba la forja. Los soportales, que antaño permitían atravesar todo intramuros sin mojarse en caso de lluvia, albergan hoy una rica y variada oferta hostelera. En medio de esta madeja de callejuelas protegidas aparece el Museo de Pontevedra , gran referente cultural compuesto por cinco edificios y las ruinas de Santo Domingos.

Parada en la ruta de peregrinación a Compostela, las características flechas amarillas del Camino guían los pasos de las y los caminantes hasta la iglesia de A Peregrina, joya del barroco del año 1778; la de San Bartolomeu y la de San Francisco, así como el convento de Santa Clara.

Algunas de las plazas más bellas deben su nombre a los gremios que las ocupaban o las actividades que acogían

La arquitectura civil se integra en el recorrido con el imponente edificio de la antigua delegación de Hacienda, Monumento Histórico-Artístico desde 1896, el pazo de Mugartegui, el Teatro Principal o la Casa Consistorial .

El centro de Pontevedra, galardonado a nivel internacional por su accesibilidad, es el escenario perfecto para una ruta peatonal donde la historia se ve salpicada por una variada oferta comercial y gastronómica, en plazas como Méndez Núñez o A Verdura, la Rúa Real o el entorno del teatro. La sobremesa es un buen momento para acercarse a conocer al Loro Ravachol, a los pies de A Peregrina.