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Catedral de Tui

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Una joya gótica a orillas del Miño

La catedral de Santa María de Tui está situada en una colina con excepcionales vistas sobre el río y la ciudad fronteriza de Valença

Tui es sede de una de las cinco diócesis de Galicia y su destacado papel en la historia del noroeste peninsular la ha dotado de un importante patrimonio arquitectónico y cultural, entre el que sobresale la catedral de Santa María, máximo exponente de su riqueza artística.

La localidad de Tui es la puerta de entrada a Galicia para las miles de personas que peregrinan a Compostela a través del Camino Portugués y el Camino Portugués de la Costa, que entran por el puente internacional desde Portugal y luego continúan a través de la provincia de Pontevedra.

La construcción de la única catedral de As Rías Baixas comenzó a gestarse después de los períodos convulsos de invasiones sarracenas y normandas en la región. Se levantó a partir del año 1120 y las obras se prolongaron hasta 1180. Su privilegiada situación le permite dominar el impresionante conjunto histórico de Tui y que desde la torre de Soutomaior y desde sus jardines se pueda disfrutar de unas excepcionales vistas sobre el río Miño y la ciudad portuguesa de Valença.

Sus torres almenadas en los extremos le confieren un aspecto defensivo que, junto con la singular combinación de estilos arquitectónicos y la armonía de su claustro gótico, le valió la declración como bien de interés cultural en 1931.

La planta de la iglesia, en forma de cruz latina, es fundamentalmente románica, pero el inmueble fue objeto de sucesivas reformas y su construcción incorporó el estilo gótico bajo patrocinio del rey Fernando II. Su fachada occidental, fechada en 1225, está considerada la primera obra gótica de la península ibérica.

Dos órganos barrocos

En la nave central destacan dos enormes órganos barrocos de principios del siglo XVIII, obra de Domingo Rodríguez de Pazos. Los armazones, que recuerdan al casco de un navío, están profusamente decorados y en la parte superior de cada uno de ellos luce la talla del santo al que están dedicados: san Telmo y Santiago.

Del interior de la catedral son muchos los elementos que destacan a nivel histórico y cultural; el primero el retablo de La Expectación, pero también el altar relicario de la capilla de Las Reliquias, la capilla del Santísimo y el maravilloso claustro, el único de estilo gótico conservado en las catedrales gallegas.

El coro catedralicio estuvo hasta 1954 en la nave mayor, momento en que fue trasladado a la capilla mayor. Es una obra de 1699 realizada por Francisco Castro Canseco.

Especial detenimiento en la visita merece el claustro, un espacio de gran belleza y armonía arquitectónica como ya hemos dicho. Fue realizado en la primera mitad del siglo XIII siguiendo las pautas del gótico cisterciense, quizá por la influencia del vecino monasterio de Santa María de Oia.

Alrededor del claustro se exponen piezas procedentes de excavaciones arqueológicas y del antiguo coro románico, sarcófagos medievales, laudas visigóticas y antiguas rejas de la catedral. Desde este precioso espacio muy bien iluminado y donde reina la calma se accede a un pequeño jardín que funciona a modo de balcón sobre el río Miño.

Museo Catedralicio

El museo ocupa el espacio de la capilla de Santa Catarina. El origen del Museo Catedralicio de Tui es el tesoro de la catedral: piezas de uso litúrgico como cetros procesionales, cálices, ornamentos sagrados y numerosas imágenes. Cabe destacar la custodia del asiento realizada por el orfebre Juan de Nápoles Mudarra en 1602; una imagen en madera policromada de la Virgen con el Niño, conocida como la Patrona, que data de finales del s. XIV; un copón de coco del s. XV; y un fragmento del primitivo retablo mayor de piedra caliza, de 1520.

belendevalga3Interior del museo.
belendevalga4Sambenitos.

El Museo Diocesano también alberga los únicos sambenitos de la Inquisición conservados en España. Estos valiosos documentos históricos, restaurados y colgados ahora juntos en una pared, corresponden a personas concretas, herejes, encausadas ante el Tribunal de la Inquisición (s. XVII).