Fiestas en Rías Baixas

Pazos

Casas señoriales
de As Rías Baixas

La riqueza arquitectónica, cultural y botánica de los pazos de la provincia de Pontevedra te permitirá descubrir el modo de vida de las familias nobles gallegas hace más de tres siglos. Hoy muchos de ellos albergan museos, bodegas y jardines de visita pública con especies de los cinco continentes y una reina: la camelia

En el siglo XVII los pazos gallegos abandonaron su finalidad defensiva y se convirtieron, de forma progresiva, en residencias señoriales que hoy presumen de un importante valor arquitectónico, paisajístico y botánico. La provincia de Pontevedra conserva excelentes construcciones con más de tres siglos de historia a sus espaldas en los que han sido testigos de acontecimientos de gran relevancia histórica, acogieron a grandes políticos y fueron escenario de tertulias entre intelectuales.

Poder, cultura y patrimonio se dan la mano en esta impresionante ruta por los conjuntos más singulares de As Rías Baixas, hoy reconvertidos en su mayoría en museos, bodegas y espacios de gran valor paisajístico. Así lo demuestra el hecho de que tres de ellos lograran ser distinguidos como Jardines de Excelencia Internacional de Camelia: A Saleta, Quinteiro da Cruz y Rubianes.

Capillas, hórreos, cruceros, estanques, fuentes y árboles centenarios realzan la espectacularidad de los pazos de Pontevedra. Llama a su puerta y descubrirás un impresionante patrimonio histórico que tiene sus orígenes en plena Edad Media y que ha sabido reinventarse a través de sus viñedos, visitas guiadas o proyectos de restauración. Encontrarás edificaciones de muy distintas épocas y estilos arquitectónicos, con jardines de tradición inglesa o francesa capaces de encapsular el tiempo y sumergirte en la apasionante vida palaciega de los siglos XVIII y XIX.

Pazo de Oca (A Estrada)

En la parroquia de Santo Estevo de Oca existía una antigua fortaleza desde el siglo XII, pero los primeros vestigios materiales que se conservan del edificio datan de mediados del siglo XV y son contemporáneos de los primeros señores de Oca de los que existe constancia documental: Álvaro de Oca y su hijo Suero. La propiedad, de estilo barroco, ha pasado por las manos de la familia Neira, los Gayoso o la Casa de Comarasa hasta integrarse en el patrimonio de los duques de Medinaceli.

Andrés Gayoso y su hijo Fernando fueron los promotores de la remodelación y ampliación del conjunto; también se les atribuyen el diseño y la construcción de los dos estanques que constituyen el eje central de sus espectaculares jardines. El agua realza la majestuosidad de este impresionante conjunto botánico, sin olvidar pasear por la Carrera de los Tilos o adentrarse en la parte del jardín reservada a figuras de boj inspiradas en cuentos y canciones populares.

Pazo de Oca


El pazo de Oca, conocido como el versalles gallego por la geometría y gran variedad de especies de su jardín, está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y conserva su doble vertiente de utilidad y belleza. Las plantaciones ornamentales de la propiedad conviven con viñedos, huertas de kiwis y colecciones históricas de manzanos. Se trata, sin ningún género de duda, de uno de los más señoriales y mejor conservados pazos gallegos. Se puede visitar en cualquier época del año o alquilar alguno de sus salones para eventos.

Pazo Quiñones de León (Vigo)

Las primeras noticias del actual pazo Quiñones de León son del siglo XVI, al existir en el lugar una torre medieval denominada Lavandeira, propiedad de la familia Tavarés. Según se deduce de la inscripción del escudo de armas presente en la entrada principal, el edificio actual se levantó entre 1665 y 1670. Fue en el siglo XIX cuando Fernando Quiñones de León y de Francisco-Martín realiza las reformas que le conferirán su aspecto actual y diseña sus formidables jardines, punto de encuentro hoy en día para varias generaciones de viguesas y vigueses.

En 1924 la propiedad fue donada a la ciudad, y el parque, antes privado, abrió sus puertas al público. Este espacio se divide en el jardín de acceso, la rosaleda, el jardín francés, el jardín inglés, también conocido como Pradera del Té, la solana y el bosque. En 1984 arrancó el proyecto de limpieza y mejora del parque: se amplió la carretera que hoy lo divide en dos y se creó una laguna siguiendo los bocetos del arquitecto paisajista Francisco de Sales.

Pazo de Quiñones


Fue declarado Jardín Histórico Bien de Interés Cultural (BIC) en 1955, y en 1991 sus competencias se trasladaron a la comunidad autónoma. El pazo alberga un museo con colecciones de pintura, escultura, artes aplicadas y fondos de extraordinario interés para descubrir la historia de Vigo.

Pazo de Lourizán (Pontevedra)

El pazo de Lourizán vivió su etapa de mayor esplendor tras ser adquirido en el siglo XIX por Eugenio Montero Ríos, quien en 1909 encarga a Jenaro de la Fuente la reforma del imponente edificio rodeado de 54 hectáreas de terreno. Fue en esta etapa cuando se incorporan sus características galerías acristaladas y las terrazas superiores. La primera referencia histórica a la finca donde se encuentra el edificio es un documento religioso de concordia entre clérigos del año 1320.

La sugerente belleza del inmueble se ve realzada por el hecho de ser a comienzos del siglo XX epicentro político y social de la provincia. A nivel arquitectónico destacan su espectacular escalinata, su ornamentada fachada y su cubierta de pizarra de estilo francés. Además cuenta con un hórreo de gran tamaño del siglo XVIII. Mención especial merece el jardín de las Rías, con una gruta y una fervenza en su arranque y un arroyo con meandros y puentes cubierto por un espeso y alto dosel arbóreo.

Pazo de Lourizan


Los herederos de Montero Ríos no podían hacer frente a los gastos de mantenimiento de la propiedad y en la segunda década del siglo XX la vendieron a la Caja de Ahorros Provincial. El pazo está en manos de la Diputación de Pontevedra desde los años 40 y en la actualidad acoge el Centro de Investigación Forestal de Lourizán.

Pazo de Rubianes (Vilagarcía)

La visita al pazo será una experiencia inolvidable caminando entre viñedos y exuberantes camelias. El origen de la Casa de Rubianes hay que buscarlo en la Edad Media, cuando en el siglo XII la familia Caamaño, titular de la Casa de Noia y fundadora de Vilagarcía de Arousa, se establece en el estuario arousano. El pazo fue fundado originalmente en el año 1411 por García Caamaño y reconstruido 300 años después por Jacobo Ozores. Se trata de una construcción de planta rectangular rodeada por el viñedo más extenso de la comarca de O Salnés.

En el siglo XVIII el señor de la Casa de Rubianes es desterrado a Francia y a su regreso se encuentra la propiedad muy deteriorada, por lo que decide reconstruirla contando con los servicios de un arquitecto francés que le otorga el aspecto actual.

Pazo de Rubianes


Con una superficie cercana a 70 hectáreas, sus uvas se cultivan entre camelias. Se cree que el primer intento ornamental realizado en la propiedad se realizó en 1714, cuando el edificio primitivo se transformó en una casa señorial. El estanque de la rana, con su enrejado y su cenador, es la estructura más importante del jardín primitivo. Su parque botánico es hoy Jardín de Excelencia Internacional de Camelia gracias a sus más de 4.500 ejemplares y está abierto al público.

Pazo Quinteiro da Cruz (Ribadumia)

Esta antigua casa de labranza del siglo XVIII está situada en pleno valle de O Salnés y es un excelente ejemplo de la arquitectura neoclásica gallega. En los años setenta la propiedad fue adquirida por la familia Piñeiro Lago, que restauró el pazo, el patio y las edificaciones aledañas. Su entrada está presidida por un espectacular hórreo de piedra de 15 metros de longitud, lo que lo convierte en uno de los ejemplares más singulares de Galicia.

En la propiedad también se conserva una capilla y una pila bautismal románica del siglo XII. Pero el elemento más singular es su Jardín de Excelencia Internacional de Camelia, diseñado a principios del siglo XX por el paisajista francés Dorgambide y rodeado de árboles y bosques de robles, castaños, pinos y laureles. El pazo Quinteiro da Cruz cuenta además con viñedos de uva albariña, con la que elaboran su propio vino en una bodega anexa.

Pazo Quinteiro da Cruz


Esta señorial construcción tiene el alma de un museo al aire libre al acoger más de 300 especies botánicas distintas procedentes de los cinco continentes. De reciente creación es el Bosque das Palabras, inaugurado en 2014 por la escritora Nélida Piñón, y el denominado jardín oriental. Es posible visitarlo durante todo el año y finalizar la jornada saboreando un albariño Quinteiro da Cruz o un té verde, también de la casa.

Pazo de Liñares (Lalín)

Se trata de un pazo del siglo XVII fundado por Álvaro Núñez Taboada. Estuvo habitado hasta principios del siglo XX, aunque en su última etapa estaba reservado sólo como residencia vacacional. A nivel arquitectónico, los elementos más interesantes de su interior son la biblioteca, un expositor de armas y una pila bautismal románica. La construcción, de estilo barroco, cuenta con una gran balconada y conserva en su exterior una capilla, las casas del servicio, dos hornos, un alpendre, un hórreo y un palomar.

En este palacio nació el aviador Joaquín Loriga, conocido por realizar en 1926 el vuelo Madrid-Manila en 17 etapas y 33 días. Se trata del pazo más señorial de las tierras de Deza y es una de las joyas de la arquitectura rural gallega. Fue bautizado por Emilia Pardo Bazán como El Palacio del Recuerdo. El último dueño que lo ocupó fue José Cano Otero, presidente de la Academia de Medicina y Cirugía de Galicia.

Pazo de Liñares


El pazo fue adquirido por el Ayuntamiento de Lalín en el año 2002, y en 2009 se declaró Bien de Interés Cultural (BIC). Una reforma reciente le ha devuelto el esplendor del que gozó en el siglo XIX, convirtiéndolo en la actualidad en un espacio sociocultural que alberga el Centro de Gestión y Conocimiento Arqueológico de la cultura de los castros (CXCA, por sus siglas en gallego) y el Museo Gallego de la Marioneta.

Pazo de Fefiñáns (Cambados)

Fue construido en el siglo XVI por Juan Sarmiento Valladares, consejero del rey Felipe II de España. Es un edificio de estilo renacentista con influencias italianas al que se realizaron sucesivas incorporaciones encargadas por Gonzalo Sarmiento de Valladares, vizconde de Fefiñáns. Actualmente sigue en manos de los descendientes de los marqueses de Figueroa, que residen en una parte del pazo, destinando el resto a la elaboración de vino de la Bodega Gil Armada y la Bodega Palacio de Fefiñanes, la primera que embotelló vino bajo la marca Albariño, en 1928.

En las esquinas exteriores del palacio destacan los grandes balcones circulares y la decoración renacentista sobre las ventanas. En la esquina este de la muralla se levanta una torre independiente, denominada torre del homenaje, y un puente de traza barroca en el extremo norte. En el interior todavía se trabaja un pequeño viñedo de cepas centenarias que dio origen a la actividad vitivinícola en la finca hace un siglo.

Pazo de Oca


El pazo da nombre a la plaza más importante de Cambados y es uno de los edificios más destacados del impresionante conjunto histórico. La propiedad está abierta a visitas guiadas todo el año, se realizan catas y se puede alquilar para la celebración de eventos.

Pazo da Touza (Nigrán)

Se trata de un edificio histórico de granito del siglo XVI, reformado posteriormente en el siglo XVIII, en el que sobresale la torre almenada que preside el terreno, de más de 20.000 m². Una de las piezas más destacadas del inmueble es la balaustrada de la entrada principal, los escudos, las figuras humanas y las gárgolas con cabezas de león que protegen los jardines autóctonos de camelios, con árboles centenarios y un laberinto de boj.

Pazo da Touza


La última reforma, realizada en el invierno de 2009, convierte este increíble edificio en uno de los mejores parajes donde encontrar un remanso de paz y tranquilidad para descansar. Sus exteriores de aires aristocráticos contrastan con su interior completamente reformado. Este pazo situado en Nigrán está considerado uno de los edificios más emblemáticos do Val Miñor.

Pazo de Señoráns (Meis)

Cruza las puertas de este pazo, protagonista del naturalismo español del siglo XIX, y adéntrate en la historia de la Galicia feudal y matriarcal. Este inmueble, reconvertido en bodega, es un magnífico representante de las casas solariegas gallegas. Parece remontarse al siglo XVI y a él se refieren episodios notables como el de haber albergado al último rey de Portugal, Manuel II, cuando en 1910 se instauró la república en el país vecino y el monarca tuvo que huir y esconderse entre los centenarios muros de esta vivienda de Vilanoviña, en Meis.

El nombre del pazo hoy está íntimamente ligado al vino que lleva su nombre. Los viñedos que lo rodean empezaron a cultivarse en los años ochenta. Marisol Bueno y Javier Mareque, propietarios del pazo de Señoráns, fueron unos adelantados a su tiempo cuando hace 25 años confiaron en la nobleza del albariño y apostaron por los vinos de guarda –con propiedades para envejecer en botella– con muy buenos resultados.

Pazo de Señoráns


Hoy son sus hijos quienes siguen adelante con el proyecto y comparten con las y los visitantes su particular modo de elaborar el vino. En sus bodegas también se ha empezado a destilar orujos para elaborar licores y aguardientes tradicionales gallegos, procedentes de uva albariña.

Pazo de A Saleta (Meis)

Es un pazo de labranza con orígenes en el siglo XVIII y con un jardín de estilo inglés reconocido por la UNESCO por albergar una de las más importantes colecciones botánicas privadas de España con especies traídas de todos los continentes. Forma parte de la Ruta da Camelia de As Rías Baixas y es visitable todos los días del año.

Existe constancia documental de la propiedad desde 1721, momento en el que Mateo Pérez de Caamaño hereda las tierras, donde manda construir una inicial casa de labranza. Su nieto mayor construiría medio siglo después la capilla dedicada a la virgen de A Saleta que finalmente dio nombre a la finca. Más recientemente, en 1967, fue adquirida por el matrimonio Gimson con la intención de convertirla en una referencia internacional de la jardinería y la botánica con ayuda de la arquitecta paisajista Brenda Colvin.

Pazo de A Saleta


El pazo es privado y está en manos de la familia Rodríguez-Coladas, que adquirió la propiedad en 1996 y cuida con mimo, en el corazón de Meis, del importante legado botánico dejado por el matrimonio Gimson, a quien se atribuye la introducción en España de especies únicas de camelia hoy ya más popularizadas.

Pazo Gandarón (Pontevedra)

El pazo de Carballeira de Gandarón, de estilo barroco, fue construido por orden del arzobispo Sebastián Malvar Pinto a finales del siglo XVIII y es, desde 1928, sede de la Misión Biolóxica de Galicia, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). A mediados del siglo XIX la propiedad fue trasmitida a Jerónimo Malvar y Taboada, a quien se atribuye la ampliación del edificio y la creación del jardín.

Sus fuentes, estanques, hórreo, capilla –hoy museo– o su cenador se cuentan entre los elementos más significativos de este espacio, que conserva su estilo originario. Todo ello enmarca una experiencia cargada de romanticismo en un espacio coronado por un amplio hórreo de 22 pies. El pazo está ubicado en la parroquia de Salcedo, muy cerca de Pontevedra, y en su estructura destacan a nivel arquitectónico sus balcones y chimeneas, de estilo francés.

Gandarón


La instalación allí de la Misión Biolóxica de Galicia fue iniciativa del presidente provincial Daniel de la Sota, quien también estuvo detrás de la fundación del museo, la transformación del hospital y la construcción de nuevas carreteras de acceso. Estas dependencias públicas ocupan hoy 12 hectáreas de terreno con tres edificios principales y otros de servicios.

 

Pazo del Conde de Gondomar (Gondomar)

También conocido como pazo do Conde o pazo de Sarmiento, fue la residencia de Diego Sarmiento de Acuña, conde de Gondomar, título que recibió de Felipe III. Este pazo fue levantado presumiblemente sobre los restos de una fortaleza medieval. Fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento en 1999.

En el siglo XVI fue la residencia de García Sarmiento y Sotomayor, señor de Gondomar y Vincios, Peiteiros y Mogandáns, corregidor de Granada y capitán general de Canarias. Pero la historia del inmueble está más íntimamente ligada a su primogénito, Diego Sarmiento de Acuña, conde de Gondomar y nacido en este pazo. Durante el reinado de Felipe II fue una de las figuras más importantes de la diplomacia española y llegó a ser nombrado embajador de España en Londres.

En vida del conde el pazo vivió su época de máximo esplendor, con una gran extensión de terreno rodeado por una muralla que llegaba hasta las mismas puertas de lo que hoy es la casa consistorial de Gondomar. En el siglo XVIII un incendio causó graves daños en el pazo, que sería restaurado en el siglo XIX por los sucesores del noble gallego. Éstos estaban emparentados con uno de los linajes más prestigiosos de la nobleza española, los Fernández de Córdoba, descendientes del Gran Capitán, con lo que este condado se unió a los títulos del ducado de Medinaceli.

Pazo Torres de Agrelo (Redondela)

En el espacio que actualmente ocupa este edificio existió desde el siglo XVI un monasterio de la orden franciscana, que anteriormente moraba en la isla de San Simón y recibió los terrenos del duque de Soutomaior. El edificio fue consumido por un incendio y reconstruido para luego ser abandonado tras la desamortización de mediados del siglo XIX.

De sus propietarios posteriores apenas hay datos confirmados. El pazo ha ocupado el lugar donde estaban las ruinas del monasterio y las piedras del edificio original se aprovecharon para su construcción, alrededor de 1865. La historia de este pazo redondelano está vinculada a la figura del general Antero Rubín Homent, natural de este municipio y distinguido en la guerra de Cuba. En 1936 la familia Iturria adquiere la propiedad y se cree que por esa época se creó la gruta y el estanque de sus jardines, a imitación de los de Santa Lucía en Portugal.

Pazo de Torres de Agrelo


El pazo vive ahora una nueva etapa de esplendor desde que en el arranque del siglo XXI pasó a manos de la familia Marcote. Fue rehabilitado y dedicado en parte al cultivo de la vid y a acoger celebraciones y banquetes. Sus jardines cobijan impresionantes camelias y varios ejemplares incluidos en el Catálogo de Árbores Senlleiras de Galicia.

Pazo Montesacro (Cambados)

También conocido como pazo de Santo Tomé, está situado en la Vila Vella de Cambados, sobre un alto con vistas al mar, y se accede a él desde una plazoleta a través de una ornamentada escalinata. Fue construido por Diego de Zárate y Murga, I marqués de Montesacro, por decreto de Felipe V, en el siglo XVIII y siguiendo el estilo barroco de la época.

Destaca en su fachada el elegante escudo de armas de los Zárate y Murga, timbrado por la cruz de Santiago, y la corona del marqués, de la cual sale un brazo esgrimiendo una espada. En 1937 la esposa del VIII marqués de Montesacro, Juana María Grisone, al quedarse viuda y sin hijos decidió vender el pazo.

En un primer momento se pensó que la propiedad pasaría a manos de un conocido empresario de la zona, pero finalmente la familia optó por cederla a las Hermanitas de la Caridad para que pudiesen ampliar el asilo que por aquel entonces se situaba en el pazo de Torrado.

Su historia es curiosa, ya que la señorial propiedad se destinó a un proyecto social y en 1942 el pazo fue remodelado para adaptarse a las necesidades que requería poner en marcha ese centro de mayores, uso que todavía conserva en la actualidad.