Cabecera experiencia

Campanadas de Fin de Año al mediodía en Vilagarcía de Arousa

Buscador
Disfrutar con...
Icono Pareja Pareja Icono Grupo Grupo Icono Solo Solo Icono Familia Familia
Cuándo ir...
Icono Invierno Invierno
Dónde...
Icono Costa Norte Costa Norte

La capital de O Salnés, repleta de atractivos turísticos y con una exquisita gastronomía, celebra la Nochevieja a las doce del mediodía con la Fiesta de las Uvas


Vilagarcía de Arousa no se conforma con celebrar una vez el Año Nuevo. Desde 1998 la ciudad se adelanta doce horas a las campanadas de medianoche del 31 de diciembre en una multitudinaria fiesta en la plaza de Ravella, junto al consistorio. Música, confeti, uvas, cava, gominolas para niñas y niños… Nada falta en el evento, al que con posterioridad se sumaron otras localidades pero del que la capital de O Salnés, novena urbe de Galicia en población, con 37.500 habitantes, es pionera.

Empresariado de comercio y hostelería y personas voluntarias participan en la organización de la bautizada como Festa das Uvas, que solo se interrumpió en 2003 por la catástrofe del Prestige. Embolsan y reparten todo lo necesario para la celebración entre las personas asistentes, mientras un espectaculo calienta motores una hora antes de entrar en el nuevo año a la luz del mediodía. Villancicos, clásicos musicales y otros estilos animan el ambiente en un evento que goza de gran repercusión en los medios de ámbito nacional. Después de las campanadas se desata la fiesta con el lanzamiento de confeti. Antes de que Nueva York, Buenos Aires, Río de Janeiro, Londres, Berlín o El Cairo festejen por todo lo alto el Año Nuevo, la gente de Vilagarcía de Arousa y las personas visitantes que se acercan a la plaza Ravella ya han puesto simbólicamente el reloj en las doce y un minuto del día siguiente.

Las fiestas son uno de los muchos atractivos de la capital de O Salnés: a lo largo del año se suceden celebraciones de interés turístico de distinto tipo, desde religiosas e históricas a gastronómicas y puramente lúdicas. Una de las más originales y con mayor poder de convocatoria es la Fiesta del Agua, en la que miles de personas se concentran en las calles del centro mientras los bomberos y la vecindad desde los balcones los riegan con agua. La procesión de San Roque –patrón de Vilagarcía de Arousa–, con los desfiles de carrozas y la batalla de flores; Santa Rita; el Combate Naval; y, en el apartado gastronómico, la fiesta de la afamada almeja de Carril y la Mostra do Albariño son otras de las citas del calendario que más personas congregan.

Además, en los últimos años ha renacido con fuerza el Festival Revenidas, en Vilaxoán, con la actuación de artistas y bandas nacionales e internacionales y actividades para todos los públicos.

Paraíso gastronómico

Vilagarcía de Arousa, bendecida por un clima suave y cálido en verano al igual que todas las Rías Baixas, es un destino turístico de primer nivel y tiene en la gastronomía uno de sus puntos fuertes, sobre todo en lo referido a los productos del mar. La preciada almeja de Carril ha alcanzado un enorme prestigio, y en el menú imprescindible entran también manjares como nécoras, centollos, mejillones, navajas o bogavantes. El pulpo es otro de los clásicos, al igual que el pescado en sus distintas variedades. Para regar la comida lo mejor es una copa de albariño, el vino de uva blanca mundialmente reconocido que se produce en el valle de O Salnés, en el condado do Tea, Soutomaior, O Rosal y la ribera del Ulla.

La ciudad cuenta con playas como A Concha y Compostela, ambas unidas por un paseo marítimo de más de dos kilómetros que une el centro con Carril. Vilaxoán, por su parte, presume del arenal de O Preguntoiro. Además, en el término municipal está la isla de Cortegada, que forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas, formado también por Cíes, Ons y Sálvora. En el entorno de la ciudad, desde el monte Xiabre, con 641 metros de altura, es posible hacerse una perfecta composición de lugar. Las panorámicas de la ría desde allí son espectaculares.

El centro urbano invita al paseo por sus calles, rincones y edificios. En la calle del Cristo pueden verse las casas de Juan García y del Marqués de Aranda con su original pórtico columnado. Junto con la plaza de O Castro y las calles adyacentes la zona conforma el núcleo fundacional de la ciudad.

Bellos pazos

Los pazos son otra de las señas de identidad de la villa. Cerca del centro se levanta el de los marqueses de Vilagarcía de Arousa, que data del siglo XVI. A su lado está el convento de las agustinas recoletas de Vista Alegre, fechado en el siglo XVII. El pazo de Rubiáns, el único señorío de Galicia, con sus vistosos jardines; el de A Golpelleira; el de Sobrán, el de Pardiñas y el de Rial, reconvertido en hotel, son otras de las casas solariegas de la ciudad.

Vilagarcía de Arousa es también rica en patrimonio religioso, con templos como la iglesia de Santa Eulalia, de estilo barroco; San Pedro de Fontecarmoa; San Martín de Sobrán; Santiago de Carril y San Salvador de Sobradelo.

Fin de Año puede ser una buena fecha para conocer la ciudad. Eso sí, hay que estar en Vilagarcía de Arousa con doce horas de antelación para comer las uvas. ¡Valdrá la pena!

Disfrutar con...
Pareja Grupo Solo Familia
Cuándo ir...
Invierno
Dónde...
Costa Norte